domingo, 31 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Hablando con una amiga me dí cuenta de la emoción que me recorre el cuerpo, del estado de paz y armonía que siento, me dí cuenta que no puedo estar mejor; quiero gritar, reírme, llorar a los gritos y patalear; y bailar, y cantar.
Esto es perfecto, siento un escudo que me protege, creo que sos vos que lo lográs a la distancia y me hacés sentir así, llena, plena, FELIZ.
martes, 26 de octubre de 2010
jueves, 21 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
[...] Pero cuando se vieron solos en la casa sucumbieron en el delirio de los amores atrasados. Era una pasión insensata, desquiciante, que hacía temblar de pavor en su tumba a los huesos, y los mantenía en un estado de exaltación perpetua.
Perdieron el sentido de la realidad, la noción del tiempo, el ritmo de los hábitos cotidianos. En poco tiempo hicieron más estragos que las hormigas coloradas: destrozaron los muebles de la sala, rasgaron con sus locuras la hamaca que había resistido a los tristes amores de campamento, y destriparon los colchones y los vaciaron en los pisos parfa sofocarse en tempestades de algodón. Aunque él era na amante feroz como su rival, era ella quien comandaba con su ingenio disparatado y su voracidad lírica aquel paraíso de desastres, como si hubiera concentrado en el amor la indómita energía de la tatarabuela.
Además, mientras ella cantaba de placer y se moría de risa de sus propias invenciones, él se iba haciendo más absorto y callado, porque su pasión era ensimismada y calcinante. Sin embargo, ambos llegaron a tales extremos de virtuosismo, que cuando se agotaban en la exaltación le sacaban mejor partido al cansancio. Se entregaron a la idolatría de sus cuerpos, al descubrir que los tedios del amor tenían posibilidades inexploradas, mucho más ricas que las del deseo. [...]
Gabriel García Márquez.
sábado, 16 de octubre de 2010
viernes, 8 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Si para recobrar lo recobrado,
fue necesario perder lo perdido.
Si para conseguir lo conseguido,
tuve que soportar lo soportado.
Si para estar ahora ENAMORADO,
fue mi inhester haber estado herido.
Tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado,
que no se goza bien de lo gozado,
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido,
que lo que el arbol tiene de florido,
vive de lo que tiene sepultado.
miércoles, 6 de octubre de 2010
martes, 5 de octubre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
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