A R M O N Í A
miércoles, 25 de agosto de 2010
No podía ser todo negro o todo blanco, tenía que ser gris.
Era obvio que algo imprevisto iba a pasar, que algo me iba a hacer llorar, que la alegría se iba a opacar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario