Hay dilemas que ponen en juego al ser. Las opciones son todo o
nada,
blanco o negro, ser o no ser. No se puede ser de una manera y actuar
de
una manera distinta a lo que uno es, ¿o no?
¿Quién soportará la afrenta del soberbio, las angustias del amor desairado?
Nos ahogamos en la pregunta “¿Qué hago?”, pero pocos se animan a la pregunta “¿Quién soy?”.
¿Quién soportará la afrenta del soberbio, las angustias del amor desairado?
Nos ahogamos en la pregunta “¿Qué hago?”, pero pocos se animan a la pregunta “¿Quién soy?”.
Y ahí está el partido muchachos, en el ser, no se puede ser
de una
sola manera, no es blanco o negro, es gris, es contradictorio, se quiere
una cosa y se quiere otra. ¿Quién querría llevar cargas, gemir y
transpirar bajo una vida por demás tediosa?
¿Por qué hay gente que elige el camino mas largo, más dificil,
más
tedioso, y otros que eligen el atajo?

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